Día Mundial de la Prevención del Suicidio

¿QUÉ SE CONMEMORA EL 10 DE SEPTIEMBRE?

El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Esta fecha busca generar conciencia sobre la importancia de prevenir el suicidio y favorecer que las personas puedan acceder oportunamente a ayuda.

Es una oportunidad para recordar que la prevención no es responsabilidad exclusiva de los profesionales de salud. Todos podemos cumplir un rol, ya sea escuchando, acompañando, detectando señales de alerta o ayudando a una persona a conectarse con servicios de apoyo.

¿Por qué es importante hablar de prevención?

Cuando hablamos de conducta suicida, no estamos hablando solamente de una situación puntual. Generalmente existe un sufrimiento emocional importante, que puede estar relacionado con múltiples factores: problemas familiares, pérdidas, dificultades económicas, situaciones de violencia, experiencias traumáticas, enfermedades, aislamiento social, problemas escolares o laborales, entre muchas otras situaciones.

Es importante entender que no existe una única causa y que tampoco podemos identificar a una persona solamente por su apariencia o por cómo se comporta habitualmente.

Una persona puede estar atravesando un momento muy difícil y, al mismo tiempo, continuar trabajando, estudiando, cuidando a sus hijos o compartiendo con otras personas.

¿Qué señales podemos observar?

Por ejemplo, cambios importantes en su comportamiento, aislamiento, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba, desesperanza, sentimientos de culpa o de ser una carga para los demás, cambios importantes en el sueño o alimentación, aumento del consumo de alcohol u otras sustancias, o expresiones relacionadas con no querer continuar, desaparecer o no encontrar sentido a la vida.

¿Qué podemos hacer si alguien nos preocupa?

Una de las cosas más importantes que podemos hacer es preguntar.

Preguntar directamente y de manera respetuosa sobre cómo se siente puede permitir que la persona pueda expresar algo que quizás lleva mucho tiempo guardando.

Podemos comenzar con preguntas sencillas:

  • «Te he notado diferente, ¿cómo te has estado sintiendo?»
  • «¿Hay algo que te esté preocupando?»

Y si existe una preocupación mayor, podemos preguntar directamente:

  • «¿Has pensado en hacerte daño o en no querer seguir viviendo?»

La pregunta debe hacerse con calma, sin juzgar y sin reaccionar con miedo o enojo frente a lo que la persona pueda responder.

Derribando algunos mitos

Mito 1: «Si pregunto si está pensando en suicidarse, le puedo dar la idea». Esto es falso. Preguntar de manera directa y respetuosa no provoca una conducta suicida. Puede ayudar a que la persona pueda expresar aquello que está viviendo.

Mito 2: «Las personas que hablan de suicidio solamente quieren llamar la atención». No debemos asumir eso. Cuando una persona expresa desesperanza o pensamientos relacionados con la muerte, debemos tomarlo en serio. Puede estar comunicando un sufrimiento importante y necesitar ayuda.

Mito 3: «Si una persona decidió hacerlo, nadie puede ayudarla». Tampoco es correcto. El riesgo puede cambiar y existen intervenciones y apoyos que pueden ayudar a una persona a atravesar una crisis y recuperar esperanza.

Mito 4: «El suicidio ocurre solamente en personas que tienen un diagnóstico de salud mental». No necesariamente. Existen múltiples factores asociados al riesgo y no todas las personas que presentan una conducta suicida tienen un diagnóstico previo.

¿CUÁLES SON LOS FACTORES PROTECTORES QUE INFLUYEN EN LA SALUD MENTAL?

Los factores protectores son aquellos elementos que pueden favorecer nuestro bienestar y ayudarnos a enfrentar momentos difíciles, tales como:

  • Tener redes de apoyo familiares, sociales o comunitarias.
  • Mantener vínculos significativos y relaciones de confianza.
  • Poder expresar nuestras emociones y pedir ayuda.
  • Tener acceso oportuno a atención de salud.
  • Contar con actividades significativas y espacios de participación.
  • Mantener rutinas y hábitos saludables.
  • Desarrollar habilidades para resolver problemas y regular nuestras emociones.
  • Sentir pertenencia a una familia, grupo, comunidad, colegio o lugar de trabajo.
  • Tener proyectos, metas o actividades que nos entreguen sentido.

 

¿QUÉ ESTRATEGIAS PODEMOS UTILIZAR PARA MANTENER UNA BUENA SALUD MENTAL?

Mantener horarios relativamente regulares de sueño, alimentarnos adecuadamente, realizar actividad física según nuestras posibilidades y reservar espacios para descansar. Reconocer nuestras emociones. No necesitamos estar bien todo el tiempo. Podemos permitirnos decir:

También podemos utilizar estrategias de regulación emocional, como respiración consciente, pausas durante el día, actividades agradables, caminar, escuchar música, escribir o practicar alguna actividad que nos ayude a desconectarnos momentáneamente de las preocupaciones.

¿DÓNDE PODEMOS BUSCAR AYUDA?

Línea de prevención del suicidio *4141

Salud responde 6003607777

Si existe una situación de riesgo inmediato, la recomendación es acudir directamente a un servicio de urgencia o solicitar ayuda de emergencia.

Puede conversar con una persona de confianza o acercarse a su centro de salud, CESFAM u otro dispositivo de atención de salud mental.

No necesitamos ser expertos para ayudar. Podemos comenzar preguntando, escuchando, acompañando y ayudando a buscar atención cuando sea necesario.